De contabilidad, fiscalidad, presupuestos y decisiones económicas.
Y sí, una parte de mi trabajo continúa siendo esa. Pero con los años fui entendiendo que detrás de los números casi siempre había algo más: decisiones que llevábamos tiempo posponiendo, proyectos que necesitaban encontrar otra manera de sostenerse, conversaciones difíciles, relaciones, responsabilidades, cuidados o momentos de cambio.
Esa forma de entender mi trabajo explica también el camino que he ido recorriendo hasta hoy.
Soy Estel Gasulla, consultora, mediadora y formadora. Llevo más de 15 años acompañando a personas y proyectos desde el ámbito económico, fiscal y estratégico, incorporando con el tiempo otras herramientas y miradas que me permiten comprender mejor todo aquello que ocurre alrededor de una decisión o de un conflicto.
Porque pocas decisiones importantes son solamente económicas. Y pocos conflictos son solamente aquello que vemos en la superficie.
Mi trayectoria profesional empezó muy vinculada a la asesoría fiscal, la contabilidad y el acompañamiento a personas autónomas y proyectos.
Con los años empecé a observar que muchas de las cuestiones que llegaban a una sesión de consultoría no podían comprenderse únicamente mirando una hoja de cálculo.
Hablar de dinero nos llevaba a hablar de autonomía, relaciones, cuidados, límites, responsabilidades, miedo, expectativas o maneras diferentes de entender lo que necesitamos.
Por eso fui ampliando mi formación y mi manera de trabajar, incorporando una mirada sistémica y, posteriormente, la mediación como herramienta para acompañar conflictos, conversaciones difíciles y procesos de toma de decisiones.
Hoy estas distintas dimensiones conviven en mi trabajo a través de tres grandes ámbitos: consultoría, mediación y formación.
Trabajo desde una perspectiva feminista, sistémica y transformadora.
Para mí esto significa entender que las decisiones no se toman en el vacío. Las atraviesan nuestra historia, las relaciones, las condiciones materiales, los cuidados, el reparto del tiempo y de las responsabilidades y el contexto social en el que vivimos.
Esta mirada no sustituye el conocimiento técnico. Lo amplía.
Me permite trabajar con los números sin olvidar a las personas, abordar los conflictos sin reducirlos a quién tiene razón y acompañar procesos sin decidir por quienes los están viviendo.
Mi manera de trabajar no se ha construido solamente desde la formación o la experiencia profesional.
También soy madre, mujer y emprendedora. He atravesado cambios, separaciones y momentos en los que ha sido necesario volver a ordenar, sostener y elegir.
No creo que haber vivido determinadas experiencias me permita saber qué necesita otra persona. Pero sí ha transformado las preguntas que me hago, la manera en que escucho y la importancia que doy al contexto, a los cuidados y a la autonomía.
Quizá por eso cada vez entiendo menos mi trabajo como el de alguien que tiene respuestas para otras personas y más como el de una profesional que puede aportar conocimiento, estructura, preguntas y herramientas para que cada persona o proyecto pueda construir las suyas.
Si estás intentando ordenar un proyecto o una decisión, atravesando un conflicto o buscas una formación para tu equipo, centro o comunidad, puedes conocer las diferentes formas en las que podemos trabajar.