Hay momentos en los que necesitamos parar, comprender qué está ocurriendo y encontrar otra manera de seguir.
Puede ser una decisión económica que llevamos tiempo posponiendo, un proyecto que ya no nos sostiene como antes, una conversación difícil o un conflicto que está afectando a nuestras relaciones.
No siempre necesitamos que alguien nos diga qué hacer. A veces necesitamos un espacio donde poder ordenar, hacernos preguntas, sentirnos escuchadas y encontrar nuestras propias respuestas.
Desde la consultoría, la mediación y la formación, acompaño a personas, familias, profesionales y organizaciones poniendo mi experiencia y mis conocimientos al servicio de cada proceso, desde una mirada humanista, feminista y sistémica.
Porque comprender lo que nos ocurre también implica mirar las relaciones, los cuidados, las desigualdades y las condiciones en las que vivimos y trabajamos.
Economía, proyectos y decisiones
Te acompaño a comprender tus números, organizar tu economía y tomar decisiones que tengan sentido para tu proyecto, pero también para ti.
Podemos trabajar sobre fiscalidad, contabilidad, precios, finanzas y organización, sin olvidar algo esencial: un proyecto no solo necesita sostenerse económicamente, también debería poder sostener a la persona que hay detrás.
Relaciones, conflictos y acuerdos
Detrás de un conflicto suele haber mucho más de lo que vemos: necesidades, emociones, expectativas, desigualdades, responsabilidades o conversaciones pendientes.
Acompaño procesos de mediación familiar y educativa, conflictos relacionados con herencias, patrimonio y proyectos familiares, creando espacios de escucha y diálogo.
También trabajo desde la prevención, porque no necesitamos esperar a que una relación se deteriore para empezar a cuidarla.
Herramientas para comprender y transformar
Entiendo la formación como un espacio para aprender, cuestionar lo que damos por hecho, compartir experiencias e inspirar otras maneras de relacionarnos y actuar.
Diseño formaciones, talleres y espacios participativos sobre economía y autonomía, comunicación, convivencia, coeducación, prevención de violencias y diversidad.
Me interesa que lo aprendido no se quede en la sala, sino que pueda transformar nuestra manera de mirar, decidir y relacionarnos.
Durante muchos años pensé que mi trabajo iba, sobre todo, de números.
Con el tiempo fui comprendiendo que detrás de una dificultad económica puede haber mucho más que una cuestión de organización. Que detrás de un proyecto que no nos sostiene puede haber precariedad, sobrecarga, responsabilidades de cuidados o condiciones de trabajo que necesitamos cuestionar.
Y que detrás de un conflicto no siempre hay dos posiciones equivalentes: también pueden existir desigualdades, relaciones de poder y necesidades que no han encontrado espacio para ser escuchadas.
No creo que todos los problemas puedan resolverse con más esfuerzo individual. Ni que todas las decisiones dependan únicamente de nuestra voluntad.
Creo que necesitamos otras maneras de entender la economía y el trabajo, donde la vida, los cuidados y el bienestar de las personas estén por delante de la productividad y del beneficio económico.
Por eso trabajo conectando lo económico, lo relacional y el contexto, desde una mirada feminista, humanista y sistémica.
Acompañar también es escuchar, sostener, cuestionar lo que parece inevitable e imaginar otras maneras de hacer las cosas.
Consultora, mediadora y formadora.
Llevo más de 15 años acompañando a personas y proyectos desde la economía, la fiscalidad y la toma de decisiones.
Mi trayectoria, mi formación y también mis propias experiencias han ido transformando mi manera de trabajar. Hoy incorporo la mediación y la mirada sistémica porque entiendo que detrás de los números hay personas, detrás de las decisiones hay contextos y detrás de los conflictos hay historias y relaciones.
Creo en una manera de acompañar que combine conocimiento, escucha, respeto y cuidado. Que pueda sostener, inspirar y abrir posibilidades de transformación, sin perder de vista la autonomía de cada persona.
Quizá estás intentando ordenar tu economía, sostener un proyecto, afrontar una conversación difícil o encontrar herramientas para transformar una situación.
No necesitas saber exactamente qué servicio necesitas antes de escribirme.
Cuéntame en qué momento estás. Podemos empezar por ahí.